jueves, 19 de abril de 2012

Nuestro Derecho a Indignarnos.

Artículo 64°.- Los procedimientos parlamentarios son el conjunto de actos sucesivos e integrados que se realizan para promover el debate y los acuerdos del Congreso destinados a producir leyes y resoluciones legislativas, actos de control político y designaciones y nombramientos. Pueden ser:

b. Procedimientos del Control Político; que comprende la investidura del Consejo de Ministros, la interpelación a los Ministros, la invitación a los Ministros para que informen, las preguntas a los Ministros, la solicitud de información a los Ministros y a la administración en general, la censura y la extensión de confianza a los Ministros, la investigación sobre cualquier asunto de interés público, la dación de cuenta y el antejuicio político.

El artículo 64 dentro del marco de control político comprende la sensura  de los Ministros obviamente por actos reñidos con la naturaleza de su función o en claro  desmedro del Estado, al ámbito naturalmente de  lo actuado y al criterio de cada Congresista o de su bancada lo que muchas  veces termina en medio de debates acalorados pero sin el resultado que debería desprenderse de un juicio a la luz de los hechos.
Entonces no por nada el Congreso hoy por hoy tiene la fama que tiene y su accionar mejor dejemoslo a cada uno de ellos, quizás mas tarde sintonicen con el clamor popular.

No podemos ser indiferentes ante los lamentables resultados obtenidos por nuestras FFAA y FFPP  en los hechos ocurridos en la selva del Cusco y quizás de momento solo nos quede la indignación que con seguridad muchos compatriotas comparten.

Se entiende que ante la incursión de esta malévola fuerza terrorista el pueblo peruano debe respaldar el accionar de sus autoridades sin que esto signifique dejar pasar  la insana y cuestionable acción que ha permitido el abandono a valerosos policías en el campo de acción, no hay justificación alguna por lo que en su momento los que comandan la zona y el operativo tendrán que ser sancionados, esto que en su momento  sítua  una acción dévil y fallida  se agrava al saber lo ocurrido cuando un jóven policía arrolló a una familia entera.

Lo cierto es que los peruanos no se sienten amparados por la clase política oficialista quienes deberían velar por el derecho de todos los peruanos, ante tal ausencia y sin poder tener la facultad de sensura solo nos queda la indignación ante la inacción de nuestras autoridades y en contra de ese flagelo que representa el terror ahora autosuficiente, altivo y engrandecido por  los errores de un Estado poco experto y triunfalista.
Los actos de guerra ya son materia de investigación confiemos en que se juzgue y condene a quienes  hiceron su labor de manera incorrecta, del mismo modo en las mas altas esferas del Gobierno los responsables deben asumir el costo político dando un paso al costado por los resultados obtenidos donde en ningun momento hubo estrategia antisubversiva ni mucho menos acción exitosa.

Mis condolencias a los familiares de esos valerosos polícias que perdieron la vida por defendernos del terror, del mismo modo mi repudio a los que por cobardía permitieron tan fatal desenlace.