Los abogados sin duda tienen una óptica bastante particular,
bueno en este valle de lágrimas todos tienen un objetivo y sin duda trabajan para
ello muchas sin importar lo que se tenga que hacer o decir, sin considerar
hechos históricos o quien sabe la conservación de la especie.
El Sr. Bullar escribe con frecuencia en el decano de américa
El Comercio por lo general su columna de opinión sale todos los sábados y
mantiene esa frecuencia ya hace bastantes tiempo, seguramente por lo “interesante
e importante” que escribe y justamente de uno de sus escritos es que pretendo
discrepar citando puntualmente algunas frases de su columna; Bullar dice por
ejemplo:” La Corte Suprema de los Estados Unidos, sin duda la corte judicial más
influyente del mundo”.
Al respecto como se
sabe todas las judicaturas tienen una jurisdicción de lo contrario todas las controversias tendrían que ser
derivadas a la sede que según Bullar es la más influyente o lo que es peor se negaría
la independencia capacidad y soberanía de cada nación, por lo tanto su
apreciación resulta incongruente por decir lo menos para un hombre de leyes.
Pero la elocución de Bullar llega al máximo cuando dice: a través de una cita (Scalia) “El
derecho para casarse con una persona del mismo sexo no está reconocido en la
Constitución federal, pero tampoco está reconocido el derecho de que no exista
matrimonio homosexual”
Como se aprecia es pues el uso y abuso de los conceptos que
solo algunos abogados esgrimen en favor de sus causas, donde poco importa lo
que está en juego sino los honorarios o con quien uno se quiera congraciar sin
importar las creencias, las buenas
costumbres instauradas en los pueblos que muchas veces esta se transmite a través
de los credos y religiones, es cierto todos somos iguales y todos tenemos los
mismo derechos y de estos no están exentos las comunidades LGTB, pero amparados
en la ley con votaciones donde solo un grupo reducido de persona intervienen no
se puede vulnerar lo que desde hace siglos la propia naturaleza ha instaurado.
Que siga la discusión pero que no se mancille honras e
instituciones, el Sr. Bullar debe entender que el Cardenal Cipriani es el
máximo representante de los católicos del país y quizá no se puede estar de
acuerdo con él pero detrás de él está una iglesia y sus seguidores que para
nada son como él las llama “islas
conservadoras” sino más bien es una legión de personas que van en busca de esperanza
de fé y de fervor, apropósito sería
bueno que el Sr. Bullar se diera una vueltita en Octubre por la Av. Tacna.
http://elcomercio.pe/opinion/columnistas/dos-caminos-alfredo-bullard-noticia-1823424
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