martes, 29 de septiembre de 2015

Toledo y García quieren a las FF AA en las calles.


Lo que sucede en Lima a nivel de inseguridad ciudadana es lamentable, han transcurrido tres gobiernos democráticos consecutivos y ninguno de ellos ha podido con este mal que ya resulta endémico, y ahora los que estuvieron justamente en el poder a quienes les correspondió solucionar el tema ensayan una hipótesis que podría según ellos solucionar el problema, imaginamos que algún "esfuerzo" han hecho como se recuerda por la cartera de Interior sumando los gobiernos anteriores e incluyendo el presente han pasado muchos personajes que ostentaron el cargo de ministro, la gran mayoría sin pena ni gloria es cierto.  Pero  para no restarle objetividad  y en su favor diremos que fueron situaciones con contextos distintos y el económico sin duda es una excusa, aunque no tan cierta.

Lo cierto es que el problema subsiste y cada vez crece con un efecto exponencial, cada vez se estrenan nuevas modalidades y los protagonistas son más especializados y jóvenes a la vez, será acaso la solución endurecer los regímenes estipulados por nuestro código penal o ello solo servirá para poblar más las cárceles donde el hacinamiento es insostenible y encima donde los que purgan condena no tienen un afán de redención sino mas bien de perfeccionamiento en su vida delictiva.

 Y ahora como reza el dicho “a grandes males grandes soluciones” se quiere sacar a las FF AA a las calles y solucionar un tema netamente de inteligencia y eficiencia policial, los soldados podrán en algún momento generar una posición disuasiva pero nada más, los delitos como se sabe se hacen en lugares donde no hay presencia ni seguridad y  para eso no existe la cantidad necesaria de hombres ni sumando policías y militares para poder actuar y neutralizar el accionar delictivo.

Lo de Toledo Y García es un mal inicio de campaña y a eso lamentablemente obedecen sus pronunciamientos, no se puede confundir ni disminuir los roles que fijan el accionar de cada una de las instituciones; ya quiero ver cuando un capitán del ejército imbuido en su temperamento desautorice a un capitán o mayor de la  policía ó cuando un soldado con la mano en un fusil gane la hegemonía en algún suceso delictivo.
Agradecimiento al portal El Montonero por la caricatura.  

No hay comentarios:

Publicar un comentario