En ciertas ocasiones pongo en duda lo
que muchos creyentes afirman y es que ante lo que acontece me asalta la duda de
que si nuestro pluricultural, multilingüe y hermoso país es
un país bendecido, bueno al menos en lo que a su clase política respecta
semejante juicio que pareciera ser pesimista no es tal si se tiene en cuenta
lo que acontece en el entorno político, fíjense ustedes: el fujimorismo quien
puntea en las encuestas está inmerso en una denuncia en el Ministerio Público
nada menos que por lavado de activos por
los fondos empleados en las elecciones
del 2011. Pero para no ser sectarios sino mas bien incluyentes frase favorita
del nacionalismo, justamente a esta agrupación lo mismo se les achaca, es decir
de comprobarse estos ilícitos mas adelante si el PJ con la venia de García lo
permite algunos “connotados” representantes de estas agrupaciones podrían ser
los inquilinos de nuestras precarias y tugurizadas cárceles.
Otro que está cuesta abajo es Alejandro Toledo
quien solo pretende candidatear imaginamos para salvar el pellejo aunque no se
puede negar que la marca Perú Posible aún sigue viva en la mente de algunos
peruanos ingenuos que no saben distinguir de qué verdaderamente está hecho
Alejandro Toledo (hasta parece que
escucho su engolada voz “me quieren bajar”,”maldita triología del mal”).
Los que siguen en la lista de
infortunios son los del PPC, tal parece
que Cotler tenía razón cuando indicaba que el PPC solo era una agrupación de
abogados de Azángaro y ya sabemos que tras el ala “institucional” quién está y para no omitir la definición de
Cotler hay pues un “brillante abogado” Raúl Castro quien se enfrenta al ala
reformista por cierto cuya posición no deja de causar desasosiego por todo lo
que debería representar una fuerza política con cincuenta años de trayectoria,
una trayectoria que pudo haber continuado Lourdes Flores Nano pero ante las
desavenencias de esta hasta el burbujito
Alberto Beingolea pretendió el liderazgo y como no hacerlo si doña Lourdes en
vez de conducir el partido como corresponde se involucra con gente cuestionada,
Cataño no es una mansa paloma, y luego sus diálogos chuponeados nos revelan un léxico
poco compatible con los afanes presidenciales de un estadista con el agravante la vez que para no
desentonar hizo suya la frase de una señorita de la farándula “soy soltera y
hago lo que quiero” o lo recientemente
estrenado, la búsqueda de una alianza con el cuestionadísimo
Apra de García quien no tiene empachos en plagiar nada menos que el programa
que ha de gobernarnos en un eventual tercer mandato, fíjense nada mas cuanta
seriedad del discípulo de Haya de la Torre quien seguro debe andar revolviendo
sus huesos en su tumba y no menos el de un partido como el PPC quien debería ser la fuente de grandes políticos como otrora.
Ahora si a algunos les sigue el
infortunio, hay otros que parece la fortuna les sonríe o al menos gracias a
esta su suerte en la política es innegable, Acuña por ejemplo, ha desplazado a
García sin tener mayor otro mérito que no sean los recursos, como bien dice, plata
como cancha al menos no le falta pero su precariedad intelectual porque una
cosa es ser empresario exitoso y otra muy distinta tener el nivel y la
capacidad para gobernar un país y eso como se sabe al menos de momento ni con
todo el dinero del mundo se puede comprar.
En buena cuenta claro está con
algunas honrosas excepciones esto es de lo que de momento está constituida nuestra
mal llamada clase política; un pandemonio
que afecta a los electores y como
no al país por no tener una fuerza aparente que los represente, así estamos.



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