viernes, 4 de noviembre de 2011

Peruanos Ilustres y Otros no Tanto.

Tras la lamentable desaparición del líder de Acción Popular el arquitecto Fernando Belaúnde Terry el escritor y ahora Nobel Mario Vargas Llosa produjo un artículo para el diario El País el 12 de Junio del 2002 bajo el título de EPITAFIO PARA UN CABALLERO. El artículo en si es algo extenso en donde Mario a su estilo narra las cualidades de un ilustre peruano quien en vida fue el arquitecto Fernando Belaúnde Terry, el titulo es por demás sugestivo y bien concedido por cierto, nos hemos retrotraído algo en la historia reciente para justamente recordar lo que MVLl en el año 2002 producto de la irreparable pérdida se animó a vaticinar respecto de nuestra clase política. MVLl decía por aquel entonces.

 "Mucho me temo que lo que hemos despedido con él los peruanos en estos días melancólicos no vuelva a comparecer ya en nuestra vida política". 

Cuanta razón tenía el Nobel ya que desde entonces salvo excepciones muy puntuales nuestra clase política lo único que ha hecho es deteriorarse.
Pero lo dicho en aquel entonces no quedó ahí sino se animó a futuro situarnos en un contexto bien cercano, veamos. 

"La que, como en el resto del mundo, será cada vez más en el futuro un quehacer de gentes terriblemente pragmáticas y frías, calculadoras y de escasos escrúpulos".


Ha transcurrido nueve años desde que MVLl escribiera esto tan brillantemente y para infortunio de todos los peruanos su cuota de pronóstico  encajó perfectamente en nuestra historia reciente.

Pero mejor veamos completa la última parte de tan extraordinaria nota:

"Su desaparición ha provocado una extraordinaria manifestación de pesar y de cariño en el Perú, una de las más multitudinarias y genuinas que hayan tenido lugar en muchas décadas. Es algo muy merecido, desde luego. Mucho me temo que lo que hemos despedido con él los peruanos en estos días melancólicos no vuelva a comparecer ya en nuestra vida política, la que, como en el resto del mundo, será cada vez más en el futuro un quehacer de gentes terriblemente pragmáticas y frías, calculadoras y de escasos escrúpulos, donde no habrá ya sitio para esos otros anacronismos que él también encarnó: la caballerosidad, las buenas maneras, el idealismo, el patriotismo, la elegancia".

Se dice que es bueno mirar el pasado para no cometer errores, esperemos que citar a dos ilustres peruanos sirva para cambiar los sucesos recientes y que lo que nuestro escritor produjo solo se quede en una escena de su nutrida imaginación novelesca aunque los indicios recientes nieguen fehacientemente lo que anhelo. Confiemos en que aun no todo está dañado y que podemos salir adelante. Del mismo modo  que esto sirva para revalorar lo que en su momento personajes como Fernando Belaúnde Terry nos mostraron.

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