viernes, 11 de noviembre de 2011

La Gobernabilidad como Unico Objetivo

Cada día las exigencias para que el País no salga de los parámetros de gobernabilidad son más frecuentes y unos vienen mas fuertes que otros, al parecer la mal llamada Luna de Miel que tienen todos los gobiernos que recién se instauran  solo ha sido breve o simplemente no ha existido pero al margen de ello es necesario que la gobernabilidad del Estado peruano no se pierda.
Surge entonces la disyuntiva de cómo deben accionar los referentes políticos para que esto no deteriore, acaso será necesario que todos los actores políticos tengan una actitud pasiva y blinden el accionar del oficialismo y otros imiten la técnica del avestruz escondiendo la cabeza ante los acontecimientos, esa quizás pueda ser la posición convenida de muchos que se han subido al coche oficialista. Otros mas bien han tomado el toro por las astas y han puesto las cosas en su verdadero contexto tal como corresponde a la oposición responsable que tiene que apoyar lo positivo así como también criticar lo negativo y en este sentido Juan Sheput ha sido bastante claro al grado de que sus enemigos políticos lo tilden con  algunos calificativos muy injustos por cierto.
Enrostrar al gobierno sus defectos no es nada sencillo sobre todo con frases puntuales como “Estamos viviendo una etapa de plena decadencia política” ó  indicar que la crisis provocada por el caso Chehade “se ha vuelto rentable para el Presidente  dado que distrae de otros temas más importantes” ó que Ollanta Humala “carece de peso político para exigirle a un subordinado que se marche del Gobierno”.
Pero la función de quienes en verdad tienen un interés serio en la gobernabilidad va mas allá e incluso permite evaluar la función y gestión de los miembros del ejecutivo, hace rato  se ha indicado que es controversial la función del Ministro de Agricultura es mas se ha calificado de malcriado las expresiones vertidas ante la comisión del Congreso y su presidente Martín Belaunde quien no supo defender el foro y la institucionalidad de este.
En síntesis lo que queda es que podamos resaltar las actitudes de políticos serios  es mas debemos difundirlas. No se trata de hacer oposición por el simple hecho de hacerlo los gestos deben ser contundentes y no solo circunscribirlos a frases banales como las del Fujimorismo “Chehade pasara a los anales de la historia como el muñeco de Año Nuevo mas vendido” sino mas bien mostrarle al gobierno sus errores.
Que duda cabe  algunas formas son deplorables tal como bien indica Juan Sheput estamos gobernados por sensaciones, emociones y por situaciones coyunturales el Perú no se puede gobernar tuiteando  esto es un desprecio por lo institucional.

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