martes, 21 de abril de 2015

Sin oposición y sin representación.

Mientras la oposición muchas veces está enfrascada en su propios problemas derivados de su incompetencia o su oprobio producto de sus actos en el Congreso se hace cualquier cosa menos política, no existe por parte de la oposición posiciones serias que constituyan en el análisis la insinuación siquiera de un estado fallido de un deterioro del carácter democrático, todo parece indicar que las tres obligaciones que recaen por mandato constitucional en los congresistas se limita al de representación que ni siquiera alcanza al interés de los peruanos sino mas bien al individual de los ilustres 130 congresistas que seguramente deben andar preocupados en su reelección.

No hay comentarios:

Publicar un comentario