Muchos afirman que la historia en
algunos casos suele repetirse, muchas veces para bien y en la mayoría de casos
para mal, de ahí seguro proviene el adagio que el ser humano nunca termina de aprender de sus errores o de
los ajenos que al final resulta siendo lo mismo cuando de lección se trata.
Lo que sucedió en el año 1994 cuando
el ilustre diplomático Javier Pérez de Cuellar funda Unión Por el Perú con
miras a competir con el entonces presidente Alberto Fujimori luego del 5 de
Abril y con miras a afirmar la democracia quizá debería ser la lección para algunos
políticos que intentan llegar a la presidencia ensayando ya para esta época
algunas prácticas que resultan como experiencia nada positivo; a qué me refiero,
quien no recuerda que JPC encarnó una coalición de centro Izquierda convocando
a una serie de personajes como Grados Bertorini, Pease, Mohme, San Román, Daniel
Estrada y muchos otros y tal como cuenta la historia Pérez de Cuellar no llegó
a ser presidente pero logró colocar varios congresistas los mismos que una vez
terminado el periodo abandonaron la agrupación. Tal como demuestra la historia eso suele suceder, lo mismo sucedió mas antes con el Movimiento Libertad conformado básicamente por Acción Popular y el Partido Popular Cristiano, Solidaridad y Democracia y algunos otros más y que se gestara por iniciativa de Mario Vargas Llosa ante la amenaza de estatización de la banca por el García de los ochentas ese que dicho sea de paso nos dejó nadando a todos los peruanos en la inflación más grande del mundo.
Esta vez no tenemos la amenaza de una dictadura tampoco de un peligro inminente de una desbocada inflación producto de una mala administración gubernamental aunque lo de Humala en materia económica no es que se diga ejemplar el país respecto de aquellas épocas ha madurado factores hay varios y de lo que se trata más bien es de seguir en ese rumbo, a ocho meses de las elecciones presidenciales es necesario saber en manos de quien estarán nuestros destinos y justo por eso preocupa las perspectivas que tenemos, una de las candidaturas si bien es cierto no oficial pero la que a mi modesto entender podría marcar la diferencia viene incurriendo en las mismas prácticas que antes no le diera resultado ni a Mario Vargas Llosa ni a Javier Pérez de Cuellar, es decir no llegaron a ser presidente, solo consiguieron algunos espacios en el congreso y en gobiernos locales de la época gente que esto lo vio solo como un espacio político individual al que sin duda le supo sacar provecho. Si a eso apunta Pedro Pablo Kuczynski de momento está en la ruta correcta, esperemos que la imagen sirva para refrescarle la memoria de lo que sucedió no hace décadas sino recientemente en el 2011.

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