Para Abril del próximo año el 30 de
Octubre será para Alan García una fecha
de gratos recuerdos o en retrospectiva el inicio de una amarga y frustrada aventura política. Pero con García
nunca se sabe, por García creo hasta se ha acuñado la frase “no hay cadáveres políticos”
para corroborarlo basta recordar algunos procesos electorales pasados que lo han conducido a
ser presidente y gobernar dos periodos sin sobresaltos o intentonas
dictatoriales es decir democráticamente.
La ambición política de García es
grande, no solo por lo que significaría para él conseguir su cometido sino por todo lo
que ya está ofreciendo, no es fácil mostrar cifras que luego no se cumplen o
que luego puedan ser refutadas por algún
estudioso en plena campaña, por ejemplo será posible reducir la pobreza a menos del 10%, o quizá
reducir la desnutrición infantil a menos del 15%, o marcar el crecimiento por
encima del 6% dentro de un plan destinado al Bicentenario y ni que decir de su
ofrecimiento en el terreno de la seguridad donde para García la competencia
está en las FF AA. Muchas ideas sueltas que ya los analistas y estrategas de
otras tiendas políticas deben tener como tarea.
La campaña ya inicia y soportara todo tipo de ofertas y
como corresponde solo el debate público podrá hacerle ver al elector lo que es posible y cual candidato es el que está en condiciones de
hacerlo y, pamplinas esto nada tiene que
ver con la edad tan solo dependerá de la competencia el talante y la
experiencia que puedan mostrar los candidatos presidenciales.
Estrategias, al menos la de García ya se comienzan a mostrar, García se ha estrenado en esta campaña lejos de
Alfonso Ugarte, distante de los colores, pañuelos y la estrella aprista, la intención
es evidente y obedece a limpiar la imagen o al menos alejarse un poco del
vínculo aprista tan venido a menos por los últimos sucesos ligados a Pastor, Chinguel
y Oropeza como si al Apra y no a García se le tendría que endilgar lo funesto
lo nefasto de dos periodos presidenciales del hoy candidato único y ganador de
las elecciones internas del Apra.
Vamos a ver si lo consigue, el periodo
electoral es relativamente corto pero con una vorágine increíble aunque esto
claro dependerá de lo que el electorado está en condiciones de creerle a García y lo que este diga y haga en ese sentido como siempre al lado de sus incondicionales camaradas de siempre atrincherados ya desde hace tiempo fuera de Alfonso Ugarte y ahora dentro de un inmueble perteneciente a una conocida universidad. Alan García es un peso pesado de la
política local pero no es inexpugnable ya Alejandro Toledo en una oportunidad a
dado cuenta de él.







