jueves, 15 de octubre de 2015

Si de demagogia se trata ahí está Alejandro Toledo y Verónika Mendoza.


En este momento no sé quién es mas demagogo, sí Alejandro Toledo con sus propuestas de sacar a las FF AA a la calle y su ofrecimiento de internet gratis para todos los peruanos o Verónika Mendoza quien fustiga a los empresarios dado que estos según Mendoza invierten donde les da la gana, sabrá doña Verónika que los empresarios no invierten donde les da la gana sino mas bien donde van a recibir mayores utilidades, bueno para ella eso es "capitalismo" y es por eso seguro que lo ignora.

http://peru21.pe/opinion/veronika-mendoza-hubo-transfuguismo-presidencial-peru-2229793
Del mismo modo no se puede acabar con la corrupción vía decreto como presumo ella quiere hacer, no me va temblar la mano, dice, cuando la corrupción en nuestro medio está institucionalizada y como se sabe no solo es corrupto el funcionario público el juez o policía sino también el empresario quien no tiene otra salida ya que de otra manera no subsiste y tiene que pagar peajes y las famosas coimisiones.
El tema es complejo y el Estado tiene que tener un gobierno eficiente y quien lo dirija tiene que ser un hombre o mujer experimentado con trayectoria y alejado de la denuncia  para que en la práctica pueda apalancar políticas con el ejercicio de buenos tecnócratas pero con la hegemonía política tal como corresponde a la labor de un estadista.  

Pero para ser justos, entre Toledo y Mendoza corresponde  hacer un distingo, lo de Toledo es como se diría con premeditación, él sabe lo que quiere y no le importa lanzar cualquier cosa con tal de enchufar con el electorado y así conseguir un mínimo de congresistas gran ayuda para  capear el temporal llamado Ecoteva y, de paso seguir en el medio político con algo de ascendencia. Lo de Mendoza es distinto lo hace de buena fe, por su tesis política, esa que cuando entre en mas años al igual que su simpatía por el chavismo  seguro finalmente abandonará.

2 comentarios:

  1. La intenbción de esta nota es exculpar a Alan García Pérez, pero el es uno de los mayores corruptos y demagogos por excelencia. Así no lo digan.

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  2. Nada de eso, solo se resalta las "cualidades" de algunos candidatos presidensiales de la queobviamente García no está exento.

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